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sábado, 4 de noviembre de 2017

Modernización del aeropuerto de Cartagena comenzará en 2018


La intención del proyecto se desarrolla con una APP de Iniciativa Privada, que valdrá $415.000 millones.

A la lista de aeropuertos que verían ampliada su capacidad de transporte, se sumó el Aeropuerto Rafael Nuñez, de Cartagena, el cual vería el comienzo de las obras para su modernización en 2018, de acuerdo con las estimaciones que ha hecho la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).

La intención de esta APP de Iniciativa Privada, que lidera la Sociedad Aeroportuaria de la Costa (Sacsa), plantea una inversión de $415.000 millones, con los cuales se buscará atender una capacidad de 7,5 millones de pasajeros al año, si se tiene en cuenta que en 2016, el transporte de esta terminal fue de 4,5 millones de pasajeros.

Adicionalmente, la propuesta presentada por Sacsa establece que, cuando sea terminado el proyecto en su totalidad, logrará una capacidad total para atender 14,5 millones de pasajeros, en una ventana de 20 años, sin que los usuarios tengan la necesidad de movilizarse a terminales cercanas, según las estimaciones.

Este incremento en el número de pasajeros se ve reflejado en la capacidad de operaciones que recibe el aeropuerto. Actualmente, se pueden atender 19 operaciones aéreas y la idea con la ampliación es que se puedan manejar 28 operaciones por hora.

Algunas de las modificaciones propuestas tienen que ver con la construcción de un nuevo edificio internacional, así como un nuevo muelle de embarque, con más de 20 puertas y la ampliación de hasta 72 mostradores de facturación.

Además, el proyecto contempla que se remodelarán los 5.000 metros cuadrados de toda la terminal, y se espera que el total de la obra contemple 35.000 metros cuadrados. Otra parte importante es la construcción de una nueva calle de rodaje y el nuevo parqueadero en altura.

Otro de los puntos en los que ha trabajado Sacsa tiene que ver con los planes con comunidades. Durante 2016, se invirtieron cerca de $500 millones en programas de educación, cultura y ambiente.

domingo, 8 de octubre de 2017

Cartagena: corazón estratégico del Caribe

Es el cuarto puerto con mayor movimiento de carga en América Latina.


En 2010, The Journal of the Royal Society publicó el estudio “The compplex network of global cargo ship movements”, que analiza itinerarios de 16.363 barcos para determinar las características de la compleja red global de comercio. Su conclusión es que el Caribe es el nodo más central de la red y el que provee mayor conectividad. Esta región es el punto desde donde se encuentra más fácil y más rápido un buque hacia los principales destinos de producción y consumo del planeta. Gracias al Canal de Panamá, funciona como punto de cruce entre las costas de Estados Unidos, Europa y Asia.

Por el Caribe transitan hoy 13 millones de contenedores al año y, con la ampliación del Canal de Panamá, esta cifra superará los 22 millones para 2020. Debido a sus ventajas geográficas, las 25 principales líneas navieras del mundo mantienen operaciones en la región ofreciendo no solo más rutas y frecuencias, sino también naves más grandes y eficientes. Ello repercute en menores costos de transporte y mayor competitividad de los productos de exportación.

La plataforma portuaria


Después de Santos, en Brasil (3.645.448 contenedores), y Colón y Balboa, en Panamá (3.557.427 y 3.294.113 respectivamente), Cartagena es el cuarto puerto con mayor movimiento de carga en América Latina (2.606.945 contenedores), y cuenta a su vez con un plan de crecimiento para llegar a manejar 5.5 millones de contenedores anuales en el mediano plazo, los cuales, sumados a las terminales de líquidos, carbón y granel, ubicados en la bahía de Cartagena, pueden llegar a un total de 80 millones de toneladas. 

Pero, ¿qué se necesita para que una línea naviera prefiera un puerto antes que otro, ubicado dentro de la misma región geográfica?

Los elementos claves para que una línea naviera elija un puerto donde realizar sus operaciones son: la ubicación geográfica, seguridad marítima, un óptimo canal de acceso, la confiabilidad de sus operaciones, las condiciones meteorológicas, las rutas y desviaciones, la legislación del país, el mercado de dicho país, la magnitud de la carga doméstica, la conectividad, entre otros.

Las terminales de la Organización Puerto de Cartagena (SPRC y Contecar) están ubicadas en una bahía de aguas profundas (21 metros), sin riesgos de corrientes ni huracanes, y situada en el centro del hemisferio occidental frente a una de las ‘autopistas marítimas’ más grandes del mundo y a 265 millas náuticas del Canal de Panamá. Su variación de marea es inferior a 40 centímetros lo que da confiabilidad para el tránsito de barcos de los más distintos calados, incluyendo los Neopanamax de hasta 14.000 TEU.

Mercado a todo dar


Al ser un país con más de 47 millones de habitantes, Colombia configura al Puerto de Cartagena con un gran mercado. Además, su ubicación en el Caribe continental abre las posibilidades de los mercados de los países vecinos con los que conecta por distintos modos de transporte.

De hecho, varias empresas multinacionales distribuyen sus productos a más de quince países de la región, desde el único Centro de Distribución Internacional que funciona dentro de un puerto en América Latina en la terminal marítima de Contecar. “Nuestra compañía estudió alternativas en Kingston (Jamaica) y Manzanillo (Panamá) y escogió al Puerto de Cartagena como centro de conexiones, por su elevada conectividad (representada en múltiples rutas y frecuencias), eficientes costos logísticos y magnitud del mercado doméstico” señala por ejemplo Gianfranco Sgro, COO de Pirelli para América Latina.

En relación a la carga doméstica, Colombia trabaja por intensificar y diversificar sus exportaciones, especialmente en un contexto en el cual se han firmado 16 TLC que suponen facilitar la llegada de los productos colombianos a más de 37 países.

Colombia está abierta a más de 1.500 millones de consumidores en el mundo y tiene en un puerto como el de Cartagena todas las posibilidades para conquistar parte de ese mercado y ser actor importante del comercio exterior.

De hecho, con su clúster petroquímico de Mamonal, hoy Cartagena es la principal zona industrial exportadora del país que genera cerca de 140 TEU de exportación local, y continúa atrayendo nuevas industrias y más volúmenes de carga, además de afianzar la relación puerto-industria. Un potencial que se viene consolidando desde la inauguración y arranque de Reficar, la refinería más moderna de América Latina.

En todo caso, la producción nacional, en especial del petróleo y sus derivados garantizan volúmenes de carga doméstica importantes. En 2015 se exportaron por la aduana de Cartagena 18 billones de dólares equivalentes al 51 por ciento del total nacional, según el Anuario Estadístico de la DIAN 2015.

Ventajas competitivas


El puerto de Cartagena es el eje de cuatro rutas de vital importancia para el comercio mundial: la Ruta Sur Pacífico - Europa Norte; Asia – Costa Este de Norte América y Mercosur – Golfo de México.

La primera es un trayecto que está ligado al país no solo por su ubicación geográfica, sino también por la carga colombiana y sus productos. La cuarta es la conexión de los tres ejes petroquímicos de las Américas: Cartagena, Houston, Santos – Sao Paulo. 

Como los puertos del Caribe tienden a ser muy desbalanceados, porque importan mucho y exportan muy poco, Cartagena tiene varias ventajas competitivas respecto a los principales puertos del Caribe (Colón-Panamá, Kingston-Jamaica y Caucedo-R. Dominicana). Entre ellas se destaca el volumen del mercado interno del país, consumo lo que trae la línea naviera; la producción local, la carga que saca la línea naviera una vez ha descargado y el índice de confiabilidad, que es la regularidad en la eficiencia con la que se atiende una nave cada vez que llega al puerto.

Por todo lo anterior, las 25 navieras más importantes del mundo escogieron el Puerto de Cartagena como centro para el transbordo de sus cargas en América.

Hoy, en operación conjunta, las terminales de la Sociedad Portuaria y Contecar movilizan más del 70 por ciento de los contenedores del país. Atienden buques de última generación que cruzan el Canal de Panamá ampliado y se preparan para movilizar más de 5 millones de contenedores al año, cifra similar a la que maneja el puerto de Nueva York.

La apuesta del país es agrandar y fortalecer la economía doméstica, a través de las industrias envueltas en el sistema global de importaciones y exportaciones. El Puerto de Cartagena es un eslabón logístico para consolidarlo y todas sus condiciones lo posicionan como el corazón estratégico del Caribe.

El futuro de los puertos en Colombia

Hacia dónde se deben enfocar las terminales con las inversiones en infraestructura de estos años.


El sector portuario del mundo vive un momento de gran incertidumbre. La fluctuación del dólar, la caída del precio del petróleo, la desaceleración del comercio, el escepticismo que causa la llegada de nuevos gobiernos en países clave, entre otros factores, han hecho que en los últimos 3 años este importante sector de la economía se vea obligado a plantearse nuevas formas de hacer las cosas para garantizar su sostenibilidad. Nuestro país no es ajeno a esta situación, lo que ha sucedido en este periodo ha tenido su impacto y obliga a que nos preguntemos cómo podemos reestructurar nuestro modelo de negocio para sobrevivir en un sector donde esa frase de cajón que reza que “lo único constante es el cambio”, se vuelve más real que nunca.

Según un documento elaborado por Findeter para el proyecto Diamante Caribe, en Colombia contamos con 10 zonas portuarias, 45 concesiones otorgadas, cinco sociedades portuarias regionales constituidas, 22 puertos que prestan servicio público, 18 para servicio privado (que responden a necesidades de empresas particulares), ocho terminales en desarrollo y 33 terminales no formales, utilizadas como muelles pesqueros, puertos de cabotaje, astilleros y marinas recreativas.

Las terminales portuarias del país, en los últimos años han hecho importantes inversiones para mejorar su infraestructura con miras a satisfacer las demandas del mercado nacional e internacional.

Proyectos tan importantes como la implementación de un sistema de inspección no intrusiva en los principales puertos para facilitar el trabajo de las autoridades y evitar contaminaciones a la carga; la entrada en funcionamiento de 4 nuevos silos para el almacenamiento de granel en el puerto de Santa Marta; las obras de profundización realizadas en Cartagena para poder recibir buques New Panamax luego de la ampliación del canal de Panamá; la inauguración de la primera bodega de refrigerados y congelados en el interior de un terminal en el puerto de Barranquilla y la construcción del Puerto Aguadulce en Buenaventura son muestra de ello.

Sin embargo, los puertos son solo un eslabón de la cadena logística y si queremos que el país sea un jugador importante en materia de comercio exterior hay otros factores en los que debemos evolucionar. Según el último informe Connecting to Compete, publicado por el Banco Mundial en 2016, los atributos que determinan el desempeño de un país en el área logística son su situación política, infraestructura, normas, geografía y economía. Así mismo, tienen en cuenta la eficiencia en el despacho aduanero, la calidad de la infraestructura y la puntualidad de los embarques.

Temas tan relevantes como trabajo 24/7 en las terminales, la confiabilidad y el cumplimiento de los estándares por parte de los actores de la cadena de suministro, la voluntad de introducir reformas e implementar buenas prácticas y políticas flexibles en temas aduaneros, el nivel de burocracia en los trámites y la infraestructura férrea, aérea y de carreteras que soporta la de los puertos en estos países son dignos de analizar para estar al nivel de los líderes de este sector.

En Colombia ya empezamos a dar nuestros primeros pasos en este sentido. El llamado ‘Cuarta generación de concesiones’, el proyecto de navegabilidad del río Magdalena (en reestructuración), la rehabilitación de algunos corredores férreos, las intervenciones estratégicas en aeropuertos no concesionados, el desarrollo de obras de modernización en los 17 aeropuertos concesionados y los Planes Maestros Fluvial e Intermodal son iniciativas que, de volverse realidad, aportarían en gran medida a la competitividad el país y a la reducción de los costos de trasferencia actuales. Sin embargo, según mi opinión, hay un eslabón extra que parece simple pero podría generar transformaciones poderosas en el sector y es tener un cambio cultural dentro de nuestras organizaciones.

Debemos hacer una reingeniería de nuestros procesos y formas de liderazgo, asumiendo la innovación como el deber ser y creando una estructura lo suficientemente robusta que nos permita adaptarnos.

jueves, 11 de mayo de 2017

ABC de las obras de las esclusas y compuertas para el nuevo Canal del Dique



El gerente del Fondo Adaptación, Iván Mustafá Durán, y el gobernador de Bolívar, Dumek Turbay Paz, en una visita ayer a El Universal, informaron que los diseños definitivos para construir las esclusas en el Canal del Dique (una en Calamar y la otra en Puerto Badel, Arjona) ya están listos.

Para ambos funcionarios, estamos frente a la obra de infraestructura y de ingeniería más importante en el departamento, toda vez que se le pondría fin a las inundaciones de las poblaciones que están sobre el canal (Atlántico y Bolívar); mejorará en un cien por ciento la navegabilidad pues se acabaría con la sedimentación y la llegada de esta a la bahía, cuya entrada amenaza seriamente; y por último, la recuperación de todo el cuerpo cenagoso de la zona lo que aumentaría su fauna y flora y su parte productiva, lo que impactaría en la población que depende directamente de estos cuerpos de agua.

“Por primer vez ya los diseños definitivos están, a finales de mes serán aprobados por la interventoría del proyecto, esto para darle inicio a dos acciones. La primera: el permiso ante la ANLA (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales), que en dos o tres meses debe estar listo; y dos, la estructuración financiera y contractual.

Estamos hablando de un proyecto de 2 billones de pesos en donde requerimos estructurar cómo se obtienen los recursos, ya sea con una alianza público privada, a través de una concesión, bajo qué vigencias, en qué año, y programar la ejecución de las obras”, explicó Mustafá Durán.

El funcionario explicó que estas obras son para varios objetivos primordiales: “controlar la entrada de sedimentos al canal y para que la entrada a la bahía de Cartagena no se vea amenazada; se garantizará el agua potable de Cartagena; se recuperarán todas las ciénagas que se han destruido taponando las entradas de esos canales que han generando pobreza. Además, la navegabilidad, pues con garantizamos unos niveles del río en el canal de manera más rentable; y por último controlar las inundaciones”, precisó.

Otro de los grandes impactos que se pretende tras las construcción de las esclusas “es que se generará un aumento en el turismo, que incidirá en el desarrollo económico. Esto va a llevar a que todo el mundo quiera conocer este proyecto. Se generará una dinámica distinta alrededor de esto”.

La firma holandesa Royal Haskoning DHV, cuyo representante es Fortunato Carvajal, le entregará al Fondo Adaptación los diseños el próximo 9 de mayo. Mustafá dio a entender que las esclusas serán una especie de “mini canal de Panamá” y deberían estar listas en los próximos cuatros años.

Por su parte, Turbay Paz destacó que lo más importante es que la identificación de la solución definitiva para la recuperación total del Canal del Dique y todo lo que esto conlleva ya está lista y ya dejó de ser ‘puros anuncios’ y es una realidad.

“Ya se tiene un proyecto definitivo para la solución ambiental, de transporte, protección de los municipios, de los cuerpos de agua, y para entender cómo salvamos la navegabilidad en la bahía. Estamos frente a un proyecto que nos dice cómo lo vamos a hacer y cuánto nos costaría”, precisó el mandatario de los bolivarenses, porque hay diseño fase 3.

Agregó que este si bien Bolívar, junto con el Atlántico (con el gobernador Eduardo Verano de la Rosa) están unidos para que el éxito de este proyecto se cumpla en su totalidad, sin duda no solo será beneficioso para ambos departamentos sino para todo el país.

Fue enfático en señalar que “toda la dirigencia gremial, industrial y política de Cartagena y Bolívar, tenemos que unirnos, en alianza con el Atlántico, para hacer el requerimiento para esa financiación ante el Gobierno nacional y poder estar próximos a su contratación.

“Es decir, los recursos no están completos, solo hay una parte en cabeza del Fondo Adaptación y eso es lo que nos corresponde como autoridades para que rápidamente, el presidente Juan Manuel Santos, el Ministerio de Hacienda, Planeación Nacional, los ministerios de Transporte y de Medio Ambiente, se puedan alinear en este propósito que es para todo el país”.

Las inundaciones del 2010 según Mustafá Durán no se dieron por el desbordamiento del Canal, si no por el rompimiento de los diques hechos por las mismas personas de los pueblos.

Las obras


Este año, entre los municipios de Calamar (Bolívar) y Santa Lucía (Atlántico) se rompió un boquete que ya está reparado, ahora falta construir una compuerta y un edificio de control, la presa de control de caudales, una esclusa para navegación y ahí habrá oficinas, talleres y parqueaderos, según se muestra en el proyecto.

En Calamar estará una esclusa que tendrá el objetivo de bajar el caudal de las aguas y de la sedimentación, quiere decir esto que se reducirán de 550 a 250 metros cúbicos de agua por segundo.

Las esclusas están diseñadas para un convoy de 3 x 2 barcazas (2 barcazas en manga y 3 de largo, 6 en total), y tendrán 250 metros de largo y 33,5 metros de ancho.

Las compuertas de control para la navegación que se construirán están diseñadas de tal manera que al cerrarse en su totalidad o en su defecto permitir el paso de 1.000 metros cúbicos de aguas por segundo. Las que se construirán en Puerto Badel (Arjona) entrarían a terminar de llevar la entrada del sedimento a la Bahía de Cartagena a casi cero.

Los $2 billones que requiere el proyecto se proyectan así: 1.7 billones de pesos para construir las esclusas y las compuertas (son integrales), y más $300 mil millones para la recuperación de las ciénagas.

Avanzan las obras de protección 


Las obras de protección para todos los centros poblados, mas los tramos viales tienen un 48% de avance, frente a un 44% que se tenía proyectado para esta fecha. Para diciembre ya debe estar en un 90% y el resto en el primer semestre del 2018.

“Todas las obras que se requerían para que no suceda lo que pasó en el 2010 y 20011 ya están 100% terminadas, es decir el boquete que se abrió entre Santa Lucía y Calamar ya está tapado más los caños por los cuales se evacuaron esas aguas.

lunes, 16 de enero de 2017

Así es el plan para mejorar la navegación en el río Magdalena


El consorcio Navelena, el cual tiene el contrato de asociación público privada (APP) adjudicado por la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena) para que vuelva a hacer navegables los 908 km entre Puerto Salgar y Barranquilla a fines del 2021, tiene en marcha los dos grandes proyectos que apuntan hacia ese objetivo.

De un lado ejecuta el plan de contingencia para que el tramo fluvial recuperado de 652 km de Barrancabermeja a Bocas de Ceniza se mantenga apto para el transporte de carga y pasajeros.

Para ello, realiza a diario dragados, remoción de obstáculos y materiales desde nueve convoyes (integrados por remolcadores, dragas, anfibias, retroexcavadoras y botes), especialmente en cinco puntos críticos para la navegación: Badillo, Bufalera, Patico, Cantagallo y Bocas de Sogamoso.

De hecho, los anteriores trabajos, la señalización de los puentes y el uso del sistema de navegación satelital que permitió mover carga por el río las 24 horas, lograron que la más importante vía fluvial del país alcanzara en el 2016 un récord en movimiento de carga: 2’453.896 toneladas, un 51,8 por ciento más que las contabilizadas en el 2014 (fueron 1’616.468) y 29,4 por ciento más que las del 2015 (1’896.025 toneladas), de acuerdo con los registros de Cormagdalena.

Al mismo tiempo, las embarcaciones transportaron 244.024 pasajeros, informó la Inspección Fluvial de Barrancabermeja.

De otro lado, Navelena inició el proyecto que busca recuperar la navegabilidad del río en 256 km, de Barrancabermeja a La Dorada y Puerto Salgar.

Obras de encauzamiento


El presidente de Navelena, Jorge Barragán, dijo que se empezó el levantamiento topográfico y batimétrico del trayecto fluvial. Es decir, harán la actualización cartográfica del estado del suelo subacuático para saber qué tanto se ha modificado el fondo de las aguas con el movimiento del río para ubicar bien las obras y establecer si se deben hacer ajustes a los trabajos programados.

Al mismo tiempo se fabrican en EE. UU. los geotubos que se utilizarán para las obras principales que se harán en esos 256 km de la arteria fluvial: protección de orillas (para controlar la erosión de costas), anclajes (para asegurar las estructuras armadas con los geotubos) y diques direccionales (para que las aguas conserven la misma dirección en el canal navegable).

De ahí que las obras físicas en el río empezarán hacia finales de febrero, cuando el consorcio cuente con los geotubos importados para armar las estructuras que se pondrán bajo las aguas.

Habrá unas obras piloto para saber cómo se comporta el río, las cuales serán las primeras que se construirán para la protección de las orillas, en las costas de las veredas Santo Domingo de Barrancabermeja y San Luis Beltrán, de Yondó.

“Debemos ser muy cuidadosos porque el río es un ser vivo, no es como una carretera donde todo queda establecido. Aquí las aguas pueden traer sorpresas, y se puede requerir el ajuste de una obra”, dijo el gerente de Sustentabilidad de Navelena, Óscar Alonso Vargas.

Estas no son los únicos trabajos previstos en el proyecto de recuperación de la navegabilidad del río, que costará 2,5 billones y se deberá ejecutar en cinco años.

El esquema incluye la construcción y mantenimiento de 168 obras hidráulicas (82 diques direccionales, 43 diques de alineamiento y 43 revestimientos) entre Puerto Salgar y Barrancabermeja.

Los trabajos en los 256 km fueron divididos en cuatro frentes o unidades funcionales: entre Barrancabermeja y Puerto Salgar, donde se harán las obras de encauzamiento, estarán las unidades funcionales 3 y 4.

Las unidades 1 y 2, que son los 652 km navegables desde Bocas de Ceniza a Barrancabermeja, serán las que continuarán con dragados, especialmente en puntos críticos, reubicación de obstáculos y retiro de sedimentos.

Vargas señaló que los dragados siguen un plan de manejo ambiental y no afectan ciénagas. “Tampoco se le extrae material al río ni se va a canalizar como creen unos. Antes y después de los dragados se mide la calidad del agua y esta se mantiene después de los trabajos”.

Navelena debía previamente actualizar los estudios y diseños para las obras de encauzamiento que dejarán el canal navegable en forma permanente.


Qué se debe garantizar


Los estudios que Cormagdalena le aprobó a Navelena fijaron que, cuando terminen las obras, se debe garantizar, en el tramo fluvial de Barrancabermeja a La Dorada, un canal con profundidad navegable de 2,13 metros, ancho de canal navegable de 150 metros y un radio de curvatura de 900 m.

Las barcazas, a su vez, deben tener 65 metros de eslora (largo), 13 m de manga (ancho) y un calado de 1,80 m. El convoy (entre remolcador y barcazas) puede tener 210 m de largo y una capacidad para mover máximo 7.200 toneladas de carga.

En Bocas de Ceniza, donde llegan embarcaciones más grandes, de mayor calado, se debe garantizar una profundidad de canal de 12,19 m. y un ancho del canal navegable de 150 m.

El cumplimiento de estos indicadores incide en la remuneración que podrá tener Navelena una vez entregue las obras de encauzamiento.

“Cuando las obras culminen no se verán, porque estarán bajo las aguas. Lo único que notarán es que el río volvió a ser navegable de Barrancabermeja a Puerto Berrío”, apuntó Vargas.

Navegación satelital


Desde el 15 de septiembre del 2015, los navegantes mueven carga día y noche por el río Magdalena, entre Barrancabermeja y Barranquilla, por el sistema de navegación satelital que permite preparar los mapas que indican cuál es la ruta navegable, la cual divulgan Navelena y Cormagdalena cada semana o antes, si hay puntos críticos. El sistema dispone de equipos de alta tecnología para rastrear el fondo del río e identificar los obstáculos, al igual que del GPS, que indica la posición de estos. Son datos que se procesan y sirven para hacer el mapa. Así, los marinos saben por dónde navegar, explicó el gerente del sistema, Alcides Molinares.

miércoles, 11 de enero de 2017

Primer megapuerto fluvial del país, listo para operar en marzo

Ubicado en Barrancabermeja, moverá hidrocarburos, contenedores y otras cargas por el río Magdalena.

El puerto fluvial más grande del país, construido en Barrancabermeja, comenzaría a operar en pleno hacia marzo.

Con la terminal completa y habilitada por la Dirección de Impuestos Nacionales (Dian) como puerto de comercio exterior y depósito de apoyo logístico internacional, se podrá mover todo tipo de carga por el río Magdalena.

Por allí transportarán particularmente hidrocarburos, contenedores, carga seca –como cemento, acero, materias primas y mercancías– hacia el mercado nacional, para importación y exportación.

La terminal, que ocupa 50 hectáreas y fue concesionada por la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena) a la Sociedad Puerto Impala Barrancabermeja S. A. el 5 de marzo del 2014, empezó a alistar equipos para que nada falle en la nueva fase de operación.

Hicimos un puerto multipropósito, parecido a los marítimos, para atender naves del mejor calado, porque la vocación del río Magdalena y la hidrografía nos permiten asegurar que por esta vía fluvial se van a mover todo tipo de cargas”, dijo el gerente de Impala Terminals Colombia, Alejandro Costa.

Este puerto es uno de los 45 concesionados en el río Magdalena, donde solo operan realmente 7, como Impala, según informe de Cormagdalena.

Los especialistas empezaron la semana pasada a hacer en el puerto lo que ellos llaman técnicamente el comisionamiento: a verificar el funcionamiento de las nuevas bombas que cargarán y descargarán crudo y nafta; a inspeccionar las presiones de las tuberías, afinar válvulas, monitorear que los sistemas de enfriamiento y calentamiento de tanques para hidrocarburos se activen bien...

El puerto inició obras en marzo del 2014. Hace año y medio había empezado una operación temprana. Abrió terminales provisionales en 9 hectáreas para hidrocarburos (para cargue y descargue de crudo y nafta), carga seca (contenedores) y carga general, mientras terminaba instalaciones complejas y montaje de equipos. El primer barril de crudo lo recibió el 24 de marzo del 2015 y el primer contenedor, en julio del mismo año. Posteriormente, empezó a exportar carbón en bolsones.

En la actualidad, el puerto funciona en el 30 por ciento del total de su capacidad. El alto movimiento de hidrocarburos obligó al puerto a usar anticipadamente los 6 tanques que había construido, cada uno con capacidad de 120.000 barriles. Tiene piloteados dos más.

Áreas para expansión


La terminal de hidrocarburos funciona actualmente en 3,3 hectáreas, donde mueve, en promedio, 36.000 barriles diarios: 21.000 de crudo y 15.000 de nafta. La meta es llegar a 70.000 barriles diarios, 25’550.000 al año.

Ahí se pueden almacenar entre 850.000 y 900.000 barriles. La terminal de hidrocarburos definitiva quedará ampliada a 10 hectáreas. Para el cargue y descargue del crudo, contará con 12 bahías, y tiene espacio para extenderse a 18; para nafta dispondrá de 8 bahías.

La segunda terminal temporal, de carga seca, funciona en 5 hectáreas y podrá extenderse a 12. La posibilidad de ampliación se debe a que además de las 50 hectáreas concesionadas, Impala adquirió otras 57 para expansión, explicó el superintendente del puerto, Joselín Calixto Pérez.

Para mover la carga en las instalaciones, dispone de 2 grúas de tierra y 4 pescantes, dispositivos que ayudan a los operarios a mover las mangueras con crudo del muelle a la barcaza y que pueden pesar de 300 a 400 kilos.

La flota fluvial


Como Impala presta servicios logísticos y de transporte fluvial, a finales de diciembre comenzó a movilizar gas licuado entre Cartagena y la refinería de Barrancabermeja. Con ese fin adquirió tres barcazas especiales.

Estas se sumaron a la flota fluvial de 14 remolcadores y 110 barcazas de los que dispone hoy Impala. Cada embarcación puede mover por el río hasta 70 contenedores o cargar 1.500 toneladas de peso, indicó Calixto.

Son barcazas que pueden atracar en cuatro muelles que suman 1,2 kilómetros de longitud. Cada muelle puede recibir tres barcazas, pero en el primero de ellos podrá llegar el convoy completo con el remolcador y las seis barcazas.

Para agilizar el transporte de carga y recortar el viaje de las tractomulas en cerca de una hora, el puerto hizo una vía privada de 3 kilómetros que lleva de la autopista de Yuma a la terminal, sin pasar por el casco urbano de Barrancabermeja.

Además, para que el ingreso por la puerta principal del puerto a las terminales de hidrocarburos y carga seca sea más rápido y menos congestionado, se hizo antes de este paso un ‘prepuerto’, donde deberán llegar primero vehículos y conductores para la revisión de documentos y cargas.

Cormagdalena dijo que el puerto en la zona pública ha invertido 117 millones de dólares (unos 351.000 millones de pesos). Impala, a su vez, manifestó que las inversiones ascienden a 1.000 millones de dólares (cerca de 3 billones de pesos) en obras de zona pública y privada, equipos y en la flota fluvial.

EL TIEMPO

lunes, 22 de agosto de 2016

Nuevo taller aeronáutico de Avianca


La aerolínea ya inició pruebas, mantenimiento de aeronaves y reparación en el centro de Rionegro.

La aerolínea Avianca terminó la construcción del más moderno complejo aeronáutico de América Latina, en la zona contigua al aeropuerto internacional José María Córdova en Rionegro, Antioquia.

En las nuevas instalaciones comenzó a operar el centro más grande para mantenimiento de aeronaves en el país, (MRO, por sus siglas en inglés Maintenance, Repair and Overhaul), que cuenta con modernos talleres y la más avanzada tecnología para la reparación técnica de aviones.

Allí mismo funcionará también una sede para la formación especializada de técnicos y expertos en diversos campos de la aviación.

El centro tiene una extensión de 44.300 metros cuadrados. Incluye un hangar de 8.800 metros cuadrados (138 m de ancho, 55 m de largo y una altura de 19 m), plataforma aproximada de 10.000 m² y calles de acceso de 9.710 m, dijo la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), que concesionó el aeropuerto de Rionegro a Airplan. Este consorcio facilitó el terreno para que Avianca construyera sus nuevos talleres.

Las obras civiles comenzaron en febrero del 2015, concluyeron el pasado junio y costaron cerca de 50 millones de dólares (más de 145.000 millones de pesos), informó Avianca.

En los nuevos talleres, la aerolínea ya comenzó las pruebas técnicas a los sistemas de navegación y las superficies de vuelo, así como las inspecciones para garantizar la seguridad en el complejo aeronáutico.

Avianca tenía dos áreas para los talleres especializados de mantenimiento y reparación de aeronaves en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá.

Uno de esos talleres es el que ha trasladado a Rionegro. El trasteo lo empezó en marzo, junto con el personal especializado en mantenimiento y reparación de aeronaves.

Pero en Rionegro tendrá más espacio para atender técnicamente un mayor número de aviones que en Bogotá.

De acuerdo con Avianca, el área de la que disponía en El Dorado era de 3.600 metros cuadrados, en inmediaciones al Puente Aéreo de Bogotá.

En este espacio podía atender a diario un avión grande o, en forma simultánea, máximo 2 medianos.

En el hangar del complejo aeronáutico de Rionegro, la aerolínea colombiana podrá recibir en forma simultánea cinco aeronaves, de las que tienen pasillo único o fuselaje ancho (doble pasillo).

“Gracias al desarrollo tecnológico y la disposición de espacios más amplios, Avianca atenderá en forma simultánea en el MRO de Rionegro hasta cinco aeronaves de la familia Airbus A320 y aeronaves Boeing B787”, explicó Avianca.

El tiempo de atención dependerá de las aeronaves y la causa técnica por la que ingresen al taller, más los procesos de inspección, diagnóstico, reparación, seguimiento y control. La estancia podrá ser de un día hasta 45, comentaron fuentes de la aerolínea.

En cuanto al área donde funcionaban los talleres en Bogotá, esta quedó a disposición de Opaín, el concesionario encargado de la operación y las obras de ampliación de El Dorado.

Según se ha indicado, el espacio liberado en Bogotá se usará para la ampliación de la plataforma del aeropuerto El Dorado.

EL TIEMPO

miércoles, 1 de junio de 2016

Puerto de Aguadulce entraría en operación a partir de septiembre


La obra ubicada en Buenaventura cuenta con un avance del 80 %.

El puerto marítimo Aguadulce, que será uno de los más modernos del país y viene construyéndose en la península de ese nombre, en la bahía de Buenaventura, tiene las obras avanzadas en un 80 por ciento en promedio.

Se calcula que este terminal podría comenzar a operar el primero de septiembre y sería el noveno que tendría Buenaventura, informó la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).

El puerto pertenece a la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce (Spia), cuyos principales socios son dos titanes mundiales del sector marítimo: International Container Terminal Services (ICTSI), con el 46,32 por ciento de las acciones, y The World’s Port of Call (PSA), con el 46,32 por ciento.

Aunque el acta de inicio de los trabajos se firmó en el 2007, la construcción del terminal comenzó hace tres años.

Para iniciar los trabajos, el puerto tuvo que hacer antes acuerdos previos con la comunidad (2009), como la construcción de unas vías de acceso.

El dragado en la bahía se realizó entre el 2013 y el 2014, para darle una profundidad de acceso al puerto de 14,5 metros. Dado que todos los puertos de Buenaventura trabajan con la marea alta, cuando esta sube el terminal de Aguadulce podrá tener unos 16,40 metros, para que puedan recalar buques gigantes frente al muelle del puerto.

El desarrollo de la infraestructura está prevista en dos fases. En la primera construirán 600 metros de muelle con el fin de disponer de una capacidad para mover 600.000 contenedores Teus (unidad de medida de un contenedor de 20 pies) al año. En la segunda etapa aumentarán a 900 metros el muelle para una capacidad de hasta 1’400.000 teus.

Cómo van las obras e inversiones

La sociedad portuaria se comprometió con un plan de inversiones en el terminal por más de 322 millones de dólares, entre el 2013 y comienzos del 2017.

Para la primera fase de obras, se programaron gastos al 2016 por cerca de 281 millones de dólares. Pero en febrero pasado, las inversiones superaban los 319 millones de dólares, un 13,44 por ciento más de lo presupuestado.

¿Qué se ha hecho? Además del dragado de acceso en la bahía, el reporte de la ANI indica que el muelle de contenedores y las pasarelas de Aguadulce están ejecutadas un ciento por ciento.

Los 20,7 kilómetros de la nueva vía de acceso que se construye hacia el puerto está levantada en un 99 por ciento.

Los terminales para graneles sólidos y el carbón fueron terminados, al igual que el patio de contenedores.

Al puerto ya llegaron los equipos con los que operarán: cuatro grúas pórtico de última generación, para el cargue y descargue de los contenedores de los megabarcos, 10 grúas de patios, remolques y demás maquinaria requerida para el funcionamiento.

La gerente de puertos de la ANI, Dina Sierra, expresó que la sociedad portuaria “ha cumplido con el plan de inversiones y está dentro del plazo contractual. Ahora estamos trabajando la expedición del reglamento técnico de operación del puerto, para que opere desde el primero de septiembre”.

Sin embargo, hay dos situaciones que podrían afectar esa fecha: la primera, Spia presentó a la Dirección de Impuestos Nacionales (Dian), desde el 11 de noviembre del 2015, la solicitud para que autorice la zona aduanera en el terminal. Aún no hay respuesta.

La segunda, después de que la curaduría urbana 2 de Buenaventura autorizó legalmente la licencia de construcción para hacer las obras en el terminal, al parecer opositores a este proyecto han pedido a la nueva alcaldía de Buenaventura que revoque esas licencias.

EL TIEMPO

martes, 10 de mayo de 2016

Así se modernizan los aeropuertos grandes

A $ 2,9 billones ascienden las inversiones para transformar las más importantes terminales aéreas.



Los principales aeropuertos del país están en pleno proceso de transformación de sus infraestructuras, que les dará mayor capacidad de operación, fachadas y salas más modernas y, sobre todo, mejor atención a los usuarios.

El Dorado de Bogotá, José María Córdova de Rionegro, Alfonso Bonilla Aragón de Cali, Ernesto Cortissoz de Barranquilla, Simón Bolívar de Santa Marta, Palonegro de Bucaramanga y Camilo Daza de Cúcuta son algunos de los que están con obras. En unos se levantan nuevas terminales nacionales e internacionales y torres de control; en otros, hay remodelaciones, repavimentaciones de pistas, ampliaciones de plataformas y, todos ellos, buscan la certificación de la Organización Civil Internacional (Oaci), en materia de seguridad para el transporte aéreo.

Cerca de 2,3 billones de pesos se invertirán en la renovación de los 16 grandes aeropuertos concesionados por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y 600.000 millones en los 47 a cargo de la Aeronáutica Civil, para que queden en capacidad de mover un mayor número de pasajeros que se cree pasará de 34,1 millones contabilizados en el 2015 a más de 54 millones en el 2025.

El presidente de la ANI, Luis Fernando Andrade, dijo que este año y en el 2017 se espera terminar las expansiones que se realizan en casi todos los aeropuertos de las principales capitales. “Esperamos que al término de estas obras Colombia tenga una de las mejores infraestructuras aeroportuarias de América Latina”.

Las inversiones en pistas y terminales, así como los costos de operación y mantenimiento de los aeropuertos concesionados quedan también cubiertos para los próximos 25 años, expresó el vicepresidente de contratación de la ANI, Andrés Figueredo.

Agregó que teniendo el desafío de los nuevos ciclos de crecimiento de pasajeros nacionales e internacionales y de cara a las expectativas de crecimiento de Colombia, estos demandarán nuevas inversiones. Sin embargo, la capacidad instalada y las nuevas obras serán suficientes para atender las necesidades mínimo para 10 años más.

De hecho, varios de ellos, como los de Bogotá, Rionegro y Barranquilla, trabajan en los planes maestros que les trazará la ruta para sus desarrollos en los próximos 20 años. “En el caso de El Dorado, en menos de 10 años deberá tener definida su expansión aeroportuaria”, subrayó.

Aquí están los avances de las obras y nuevos planes en los ocho aeropuertos más grandes, de principales ciudades del país.

Evalúan nueva inversión en El Dorado

El costo de las obras complementarias propuestas por el concesionario Opaín para avanzar en el proceso de modernización del aeropuerto El Dorado, que ascienden a 311.000 millones de pesos, sigue aún en evaluación por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).

En este monto de inversiones se contemplan obras como la ampliación de la plataforma internacional en 14.200 metros cuadrados, la plataforma nacional en 20.500 metros cuadrados, nueve puentes de abordaje, salas y otras ampliaciones, informó la Agencia.

“En este momento está en valoración el monto que se invertirá en las obras complementarias. La interventoría está haciendo el análisis del precio para entrar a negociar con Opaín”, informaron directivos de la ANI.

Mientras tanto, en el proceso de modernización del aeropuerto que comenzó hace 10 años, Opaín trabaja actualmente en la ampliación de los muelles nacional e internacional, que forman parte de las obras voluntarias financiadas por la firma y que costarán 425.000 millones de pesos.

En estas inversiones se incluyen la construcción de 45.700 metros cuadrados de edificio, distribuidos en 15.500 metros cuadrados para el muelle internacional y los 30.200 restantes para el muelle nacional.

En el lado norte del aeropuerto ya se ve el armazón de la estructura nueva del muelle internacional con cubierta y fachada. En su interior ya están colocando ductos del aire acondicionado, redes sanitarias y empezarán a poner acabados de pisos y cielos rasos. El avance de la obra en este sector es del 34 por ciento.

En la parte sur del aeropuerto empezaron con la fundición de las planchas y el armado de la estructura que amplía el muelle nacional. La obra aquí está ejecutada en un 21 por ciento.

Los dos muelles se espera que estén terminados en enero del 2017.

En cuanto a la antigua torre de control del aeropuerto, su demolición se iniciará en junio. El área donde se levanta, que tiene cerca de 50.000 metros cuadrados, se usará después como plataforma para que circulen aviones.

Dado que las autoridades no aprobaron la demolición de la torre por implosión, debido a la polvareda de partículas que levantaría y afectaría la operación aérea, el trabajo para tumbar la torre se viene haciendo manualmente. Hay 50 operarios que hacen el desmantelamiento de la torre tornillo a tornillo, ventana a ventana con destornilladores. Después seguirán tumbando el concreto.

Vuelco en terminal de Cali

Al aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón que sirve a Cali le vienen haciendo un cambio extremo: remodelación total en sus instalaciones, construcción de una nueva terminal internacional, un viaducto para entrar y dejar pasajeros y vías internas que facilitarán el tránsito de los usuarios.

La sede internacional nueva tendrá un área de 19.600 metros cuadrados, será de dos niveles y contará con seis puestos de estacionamiento de aeronaves. La nueva rampa de acceso a las terminales se encuentra en pruebas de carga para su funcionamiento.

Se amplía además la plataforma para el nuevo edificio internacional en 44.800 metros cuadrados y están construyéndole 10.000 adyacentes para aviación general. El conjunto de las obras registran, a la fecha, un avance del 46 por ciento.

El aeropuerto, que movió el año pasado 5’255.000 pasajeros y es alterno a El Dorado de Bogotá, tendrá una adecuación urbanística, alameda y ampliación de parqueaderos, que quedarán con cupos para 500 carros y 120 motos.

Desde el pasado 11 de abril, en el aeropuerto se iniciaron las obras para certificación de la Organización de Aviación Civil Internacional (Oaci). La pista del terminal tiene 3.000 metros de longitud y están trabajando en mejoramiento de sus franjas de seguridad, calles de rodaje y la señalización.

Las obras de modernización del aeropuerto terminan contractualmente hacia agosto del presente año. Por ello, los concesionarios acaban de pedir que les prorroguen la concesión otros meses más.

Catam cede terreno para nueva calle de rodaje que descongestionará pista

El Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam) dio finalmente su visto bueno para ceder 37.100 metros cuadrados de los terrenos donde la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) tiene su base de operación, a fin de terminar la construcción de la nueva calle de rodaje que descongestionará la entrada y salida de los aviones por la pista sur del aeropuerto El Dorado de Bogotá.

En compensación, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) se comprometió a construir 400 parqueaderos asfaltados, señalizados y con talanqueras en el área que le queda a Catam; implementar un control de vigilancia e instalar circuito cerrado de televisión en el lugar.

EL TIEMPO conoció que este principio de acuerdo se logró la semana anterior, después de casi nueve meses de negociaciones entre la ANI y Catam. Las obras costarán 9.000 millones de pesos y las ejecutará la Compañía de Desarrollo Aeropuerto El Dorado (Codad) –concesionario de la ANI–, encargada del mantenimiento de las pistas en el terminal aéreo capitalino.

La base militar Catam tiene una extensión de 487.000 metros cuadrados. De estos, 65.000 los utiliza la FAC para accesos a parqueaderos, de los cuales se sustraerán los 37.100 metros cuadrados para continuar la calle de rodaje nueva (llamada Mike II) que ya está en construcción, en el lado que le corresponde a la Aeronáutica Civil.

La calle Mike II correrá paralela a la Mike I, que hoy se congestiona con largas filas de aviones en carreteo para el despegue por la pista sur de El Dorado.

La calle de rodaje nueva tendrá 2,4 kilómetros. La Aeronáutica Civil construye 1,2 kilómetros. Los 1,2 km restantes los hará la ANI, que debió parar las obras frente a los terrenos que negociaba con la FAC.

Por la cesión de los 37.100 metros cuadrados de Catam, se tendrán que correr el avión de la FAC que está en la entrada 30 metros más hacia el norte y el muro antirruido, 20 metros. El túnel por el que se accede a la vía vehicular deberá prolongarse 200 metros más, tendrá curvatura y un nuevo punto de salida.

En Cartagena, obra concluida

Los viajeros que llegan al aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena se encuentran con una terminal reconstruida, como nueva.

Las obras, que fueron entregadas por el vicepresidente Germán Vargas Lleras, costaron 19.600 millones de pesos e incluyeron repavimentaciones, reconstrucción de plataformas y adecuación de la terminal de aviación privada, que en este puerto internacional tiene alto uso.

Al independizarse totalmente la aviación comercial de la privada, se amplió la capacidad de movilización de pasajeros por este aeropuerto.

Otras obras de modernización que entregaron recientemente el presidente Juan Manuel Santos y Vargas Lleras fueron las del aeropuerto Olaya Herrera en Medellín, que quedó también como nuevo. Estrena torre de control de 30 m de altura (de unos 12 pisos), una terminal para aviación ejecutiva, la pista repavimentada y un parqueadero para 40 vehículos.

El plan de Barranquilla

El plan maestro del aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla, que trazará la ruta del desarrollo de este terminal para los próximos 20 años, acaba de concluir.

El estudio concluyó que la pista de este terminal, de 3.000 m de longitud, no requiere modificaciones, pero sí deben hacerse obras en la terminal de pasajeros, pues necesita que la plataforma se amplíe y se construyan terminales para carga y aviación ejecutiva.

El gerente del Grupo Aeroportuario del Caribe (GAC), concesionario del aeropuerto, Álvaro González Ringler, informó que en el proyecto de modernización se avanza en la climatización y están en las actividades previas para iniciar la repavimentación de la pista, que debe quedar lista en diciembre. Igualmente trabajarán en las calles de rodaje.

Esta terminal, además, pasará de tener una extensión de 160.200 metros cuadrados a 257.000. Las obras para mejorar el aeropuerto costarán $ 345.000 millones.

Más pista en Santa Marta

En esta ciudad se construye un aeropuerto totalmente nuevo, dos veces más grande que el actual que se está tumbando. Pasará de tener 6.271 metros cuadrados a 15.413 y una nueva torre de control, que inaugurarán en junio. El terminal Simón Bolívar no tendrá recorte en la extensión de la pista, dijo el director de la Aeronáutica Civil (e), coronel Luis Carlos Córdoba.

Explicó que la pista tiene 1.700 metros de longitud y se prolongará 70 más. Esta parte de la obra costará 31.000 millones. En una segunda fase se alargaría de 1.770 metros a 2.300, de los cuales 350 m de pista se proyectarán en el mar. Estas obras valen 300.000 millones.

Por otro lado, el concesionario Aeropuertos de Oriente, que opera y edifica el nuevo terminal, afirmó que la construcción cuesta 109.500 millones de pesos.

El ícono para Cúcuta

El aeropuerto Camilo Daza de Cúcuta tendrá cambio extremo en su interior, y la fachada se ha diseñado con una arquitectura moderna, para que impacte y lo convierta en un ícono de la ciudad.

Desde el pasado 15 de enero se iniciaron las obras de remodelación de la terminal que aumentará su extensión de 8.490 metros cuadrados a 13.760. La plataforma se ampliará de 39.000 a 46.900 metros cuadrados.

Los trabajos apuntarán a que haya más comodidad para los pasajeros en las salas de abordaje y espera.

Estas obras costarán 33.868 millones de pesos.

La Aeronáutica Civil, a su vez, en este aeropuerto que tiene dos pistas cruzadas, construye la calle de rodaje y hace la nivelación de las franjas y de las zonas de seguridad en la cabecera, para buscar la certificación de la Organización de Aviación Civil Internacional (Oaci). La obra tiene un avance del 70 por ciento y se aspira a que la terminal quede certificada este año.

Rionegro tendrá otra pista

Las inversiones en el aeropuerto internacional José María Córdova ascienden a 325.000 millones de pesos y lo transformarán en un complejo moderno, con fachada verde y capacidad para mover 9 millones de pasajeros anuales. Hoy moviliza 7 millones.

En su infraestructura amplían el terminal nacional de 29.000 metros cuadrados a 30.244, y el internacional pasará de 11.750 a 15.650 metros cuadrados. La plataforma internacional se extenderá de 165.738 metros cuadrados a 217.460. Ahora se va comenzar a construir el nuevo terminal de carga para mover, especialmente, flores.

Para este aeropuerto ya se está actualizando el plan maestro, que trazará su rumbo para 20 años más, y estudian la construcción de la segunda pista.

En este lugar se hacen dos grandes proyectos más: la construcción del taller de mantenimiento de aviones más grande del país, de Avianca, que tiene un avance del 93 por ciento. Y la terminal de aviación para altos ejecutivos.

Palonegro se amplía

Una ampliación de 3.377 metros cuadrados tendrá el aeropuerto internacional Palonegro de Bucaramanga, cuyas obras comenzaron en noviembre del 2015 y tendrán un costo de 23.290 millones de pesos.

La infraestructura aumentará de 16.133 metros cuadrados a 19.510 y estos trabajos deben finalizar en noviembre del 2017.

Las obras contemplan también aumentar las salas y puentes de abordaje. En el lugar habrá reorganización de oficinas gubernamentales y de inspección y reubicarán el centro técnico de servicios.

En esta terminal que tuvo un incremento en el número de pasajeros, de 1’725.000 en el 2014 a 1’865.000 en el 2015, se ejecutan obras para la certificación de Organización Civil Internacional (Oaci) como son las intervenciones en los drenajes, construcción de muros para la ampliación de las franjas de seguridad y extensión de la cabecera de la pista.

Habrá igualmente mejoras en la zona de carga, ampliación de la plataforma y modernizarán la torre de control.

Las obras en pistas y el cuartel de bomberos tendrán un costo de 16.668 millones de pesos, informó la Aeronáutica Civil.

Se espera que con la certificación de la Oaci esta terminal pueda recibir naves grandes con alta capacidad para pasajeros y carga.

EL TIEMPO

jueves, 21 de abril de 2016

Río Magdalena tiene puerto internacional

Se estrenó el pasado viernes. Está a un día de Bogotá y Medellín y se convirtió en la muestra inicial de transporte multimodal necesario para competir en tiempos de TLC y Alianza del Pacífico.



En un buque cisterna del Distrito Federal llegaron 54.000 barriles de nafta, líquido derivado del petróleo, a Puerto Bahía en Cartagena, el pasado viernes 15 de abril. La mercancía no se descargó allí. Pasó a un convoy compuesto por un remolcador y seis barcazas. Navegó 630 kilómetros aguas arriba por el río Magdalena y ancló en el puerto de Barrancabermeja.

Cuatro años atrás ese sitio era una finca de 50 hectáreas donde había búfalos y palma de aceite. Pero en 2013 la multinacional suiza Impala empezó a construir lo que se convirtió en el primer puerto fluvial que realiza una operación de comercio exterior. “Eso significa haber metido los puertos oceánicos en el corazón del país”, dice Alejandro Acosta, gerente de la Sociedad Portuaria Impala Barrancabermeja.

De las barcazas, el líquido fue pasado a los tanques y luego a los camiones que se dirigieron al oriente del país, donde los recibió el cliente. Antes, la mercancía llegaba a las terminales del mar Caribe y allí tenían que nacionalizarla y luego transportarla en camiones hasta Bogotá o Medellín, las principales ciudades del país más cercanas al océano Atlántico. Esa operación era más tardía y costosa de lo que puede ser hoy: hasta tres días debían contemplar los empresarios para completar la operación. Ahora sólo pasa un día desde que sale de Barranca y arriba a una de las urbes.

La modalidad de transporte que está estrenando el país es la multimodal. Ya no es sólo carreta. “Del mar se pasa al río y del río a la carretera y en un futuro esperamos intercambiar cargas con ferrocarriles”, dice Javier Díaz, presidente de la Asociación Colombiana de Exportadores (Analdex).

La empresa suiza invirtió US$1.000 millones en esta infraestructura. De ellos, 470 se fueron en el puerto, otros 400 en la flota fluvial y el resto en soportes, astilleros y oficinas. Ahora, desde esa orilla del río Magdalena los empresarios del interior del país también podrán exportar sin tener que llegar con la mercancía hasta el mar. La carga se consolida en Barrancabermeja, se hacen los documentos de comercialización en el exterior, se monta en barcazas, navega hasta Barranquilla o Cartagena, se baja en el puerto oceánico y finalmente embarca en un buque que la lleva a su destino final.

“Este es un gran logro, porque si algo se quiere en el país es recuperar la navegación por el río Magdalena para el manejo de carga de gran peso o volumen. A los empresarios les sirve para disminuir costos y para hacer realidad el transporte multimodal. Traer y llevar mercancía por mar a través de Barranca reduce sustancialmente tiempo y dinero”, resalta Díaz.

Lo que se busca con esta iniciativa es pasar de la teoría a la práctica, señala Acosta. “Hemos criticado siempre que los centros industriales del país están muy alejados de los puertos, lo que les quita ventaja competitiva. Eso es lo que estamos corrigiendo”.

En últimas, es el costo logístico lo que las empresas también se van a ahorrar con esta operación. Barrancabermeja será, además de puerto, un gran centro de almacenamiento, porque cuenta con grandes bodegas, como las que existen a las afueras de Bogotá en Cota o Mosquera. “Aquí prestamos el mismo servicio, de tal manera que el cliente no tenga ni siquiera que alquilarlas porque le hacemos la operación acá. Y como está tan cerca de Bogotá y Medellín es mucho más ágil el suministro a las ciudades. No tendrá que llevarse toda la mercancía, sino lo que necesite”, explica el gerente del puerto de Barranca.

La nueva terminal internacional sobre el río Magdalena podría mover hasta 4 millones de toneladas al año. Tiene una flota de 15 remolcadores de 4.500 y 2.500 caballos, los cuales podrían empujar entre 8.000 y 12.000 toneladas. Y las que soportan todo ese peso son las barcazas. Adquirieron 140 y cada una puede cargar hasta 52 contenedores de 40 pies. Ahí se completa el convoy (un remolcador y seis barcazas), que podría navegar con 300 contenedores de 40 pies, mientras que un camión sólo podría con uno de esos contenedores.

La terminal de Barrancabermeja empezó a operar hace un año como puerto de cabotaje. Sin embargo, la primera operación de comercio exterior se hizo la semana pasada, porque las instalaciones aún no se habían terminado y apenas se está llegando a acuerdos con las 12 principales navieras del mundo. Ya empezaron a operar con la que más carga mueve en Colombia, Hamburg Süd, cuyo puerto principal está en Cartagena, y en los próximos días se realizarán más operaciones exteriores.

El gerente de la Sociedad Portuaria de Buenaventura, Víctor Julio González, le dio la bienvenida al nuevo puerto de operaciones internacionales y resaltó que esta iniciativa no puede ser vista como competencia, sino con los ojos de un país que necesita ser competitivo de cara a hacer frente a los TLC y a la Alianza del Pacífico. “La posibilidad de comunicar el interior del país con la región Caribe es un espaldarazo grande al comercio del país”.

Por ahora, Impala seguirá negociando con las navieras internacionales para remolcar más mercancía por el río Magdalena y volverlo tan protagonista en el comercio del país, como cuando Gabriel García Márquez, después de escribir Cien años de soledad, dejó plasmada su importancia en El amor en los tiempos del cólera, cuando describe cómo Florentino Ariza viaja por primera vez en buque de vapor por el río para olvidar el desamor de Fermina Daza.

martes, 19 de abril de 2016

Los mejores y peores aeropuertos de América Latina


El aeropuerto de Bogotá ha sido calificado por Skytrax como el mejor de la región.

Hay pocos símbolos tan potentes de la prosperidad de una ciudad como su aeropuerto.

Más allá del prestigio que trae el tener una terminal moderna y frecuentada por las grandes aerolíneas, es visto como un elemento crucial en el desarrollo económico moderno.

Algunos economistas aseguran que muchas grandes urbes se están convirtiendo en verdaderas "aerotrópolis", ciudades enteras cuya vida comercial y económica gira en torno al éxito de sus aeropuertos.

En lo que concierne a América Latina, sin embargo, el panorama ha dejado mucho que desear desde hace años, con servicios aéreos reducidos y caros, pocos aeropuertos y escasa comodidad para el usuario.

Ello ha impedido muchas veces que cumplan como debe ser su papel de motor del desarrollo económico.

Pero en los últimos años, varias ciudades de la región han empezado a hacer inversiones importantes en sus aeropuertos.

Eso que empieza a verse reflejado en las posiciones que ocupan en los listados que compilan varias organizaciones sobre los aeropuertos preferidos por los viajeros en todo el mundo.

Los mejores aeropuertos de la región

1 Aeropuerto Eldorado, Bogotá

2 Aeropuerto Jorge Chavez, Lima

3 Aeropuerto Mariscal Sucre, Quito

4 Aeropuerto Olmedo, Guayaquil

5 Aeropuerto Tocumen, Panamá

Fuente; Skytrax, 2016

Colombia y Ecuador mejoran

Una de estas organizaciones privadas es Skytrax, que todos los años publica la que es tal vez la más lista más conocida de "Los 100 mejores aeropuertos del mundo".

Aseguran que se basan en 13,25 millones de encuestas completadas por usuarios de 106 nacionalidades.

Entre los 100 aeropuertos del listado, se encuentran apenas 5 latinoamericanos.

Y el mejor ubicado es el aeropuerto internacional Eldorado, en Bogotá.

La terminal de la capital colombiana está en el puesto 46, tres posiciones por delante del aeropuerto de Lima.

En el puesto 62 y 65 se encuentran dos aeródromos ecuatorianos, el de Quito y el de Guayaquil.

Cierra la lista de aeropuertos latinoamericanos el de Tocumen, en Panamá, que se encuentra en el puesto 86 entre los 100 primeros del mundo.

La mejoría en la percepción del aeropuerto bogotano es particularmente notoria. Había ocupado el puesto 94 apenas un año antes.

La terminal bogotana ha sido remodelada y ampliada en los últimos años. A medida que ha mejorado la situación económica y de seguridad en Colombia ha aumentado sustancialmente el número de viajeros al país.

El de Panamá es un aeropuerto bien ubicado en el escalafón

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También subió en el escalafón de manera muy sustancial el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, que pasó del puesto 105 al 62.

Esta terminal reemplazó en 2013 al antiguo aeropuerto ubicado más cerca al casco urbano de la capital ecuatoriana.

Ninguno de los aeropuertos mencionados parece estar durmiéndose en los laureles. En Bogotá ya se habla que la expansión acometida resultó insuficiente para todo el tráfico nuevo que se ha generado, por lo que el gobierno colombiano anunció este año planes para construir un aeropuerto alternativo.

Mientras, en Quito se habla también de una expansión planeada para los próximos años.

Y en Panamá, el aeropuerto de Tocumen está actualmente en un proceso de ampliación.

Aeropuertos criticados

En cualquier caso, haber conseguido apenas cinco puestos entre los primeros 100 revela el atraso que tiene la región en su infraestructura aeroportuaria.

Mientras Skytrax busca identificar aeropuertos apreciados por los viajeros, otras organizaciones van en la dirección opuesta y destacan aquellos que son blanco frecuente de las críticas.

Los 5 países con la percepción de tener la infraestructura de transporte aéreo más deficiente en la región

1 Venezuela

2 Paraguay

3 Haití

4 Bolivia

5 Nicaragua

Informe Global de Competitividad, Foro Económico Mundial 2015 Reuters

Aunque inevitablemente van a incluir un elemento subjetivo en sus apreciaciones, apuntan a falencias claras en muchos de esos aeródromos.

A finales del año pasado, la página sleepinginairports.net, que solicita opiniones al público vía internet, mencionó dos aeropuertos latinoamericanos en su lista de los diez peores.

El aeropuerto Toussant Louverture, de Puerto Príncipe, la capital haitiana, entra en esa categoría.

Muchos de los usuarios lo describen como incómodo por el calor, la falta de sillas y la pobre calidad del servicio.

También encuentra espacio en esta encuesta informal de aeropuertos muy criticados el de Maiquetía, en Caracas.

La capital venezolana ha venido sufriendo también las consecuencias de la crisis cambiaria que enfrenta el país, que ha llevado a varias aerolíneas internacionales a reducir el servicio a Caracas.

Panamá es el mejor país de la región en cuanto a infraestructura de transporte aéreo, según el Informe Global de Competitividad del Foro Económico Mundial.


Mejor que Suiza

Otro listado anual, esta vez el del Informe Global de Competitividad del Foro Económico Mundial, también ofrece luces sobre el estado de la infraestructura aérea en la región.

En su última edición, coincide en colocar a Venezuela como el peor país de la región en cuanto a la percepción que se tiene sobre la calidad de la infraestructura de transporte aéreo, en el puesto 134 a nivel mundial.

Apenas adelante están Paraguay en el puesto 133 y Haití en el 127.

En cambio, el informe, que recoge la opinión de voces principalmente del sector empresarial, ubica a Panamá como el mejor país de la región en cuanto a infraestructura de transporte aéreo, al colocarse en el puesto número seis a nivel global, por encima de naciones como Suiza o Alemania.

Chile está en el puesto 36 y Ecuador en el puesto 42.

Para John Kasarda, el académico creador del término "Aerotrópolis", las ciudades que giran en torno a los aeropuertos son la frontera de la nueva fase de la globalización.

El fenómeno definirá a nuestras ciudades tanto como lo hicieron los puertos en el siglo XVIII o los ferrocarriles en el siglo XIX.

Y en América Latina, unas ciudades claramente van más rápido que otras en buscar que esta pieza clave de la infraestructura económica esté a la altura de las necesidades de sus países.